LA Isla de La Palma

¡Bienvenidos a La Palma!

La más occidental de las islas del archipiélago canario y la tercera más pequeña, le recibe con una exuberante naturaleza, hermosas ciudades y pueblos, cálidos habitantes y un sinfín de posibilidades para disfrutar de sus vacaciones o su estancia. Los sobrenombres de “La isla bonita”, “La isla verde” e incluso “La isla de las estrellas” realmente no exageran. ¡Le espera un pequeño paraíso!


Clima

Sin duda, merece especial mención el clima que la isla comparte con las demás Islas Canarias y que, acertadamente, se describe como un clima benigno: todo el año reinan temperaturas primaverales de entre 20º y 25ºC durante el día, las noches suelen ser agradables, las lluvias normalmente son limitadas. A mayor altitud, el aire es más fresco, pero nunca frío. La zona más seca de la isla es el sur y suroeste, la parte más húmeda y exuberante es el verde norte y noreste.


Geografía

La Palma, como todas las Islas Canarias, es de origen volcánico y muy montañosa. El punto más alto de la isla, que tiene unos 30 km de ancho por 70 km de largo, es el Roque de los Muchachos, con una altitud de unos 2400 metros. Escarpadas laderas y profundos barrancos marcan el paisaje. Especialmente impresionante es la Caldera de Taburiente, con 9 km de diámetro y desniveles de hasta 1200 metros. En el sur de la isla hay extensas formaciones de lava y auténticos “paisajes lunares”; en el norte, gracias a la riqueza de agua de la zona, crecen tupidos bosques de laurisilva y de pinos así como los singulares dragos. El mar siempre está presente, ya sea viéndolo en la distancia o disfrutándolo en una de las playas de fina arena negra. Además de las dos ciudades Santa Cruz y Los Llanos de Aridane, la isla cuenta con 12 municipios más, algunos muy rurales.


Historia

Sin duda el año más importante de la historia palmera fue 1493, cuando la isla fue conquistada por los españoles, quienes tenían intereses estratégicos en las Islas Canarias. Con ello acabó abruptamente la época de los antiguos habitantes, los benahoaritas, que vivían en varios poblados por toda la isla. La isla de La Palma se convirtió en parada esencial en la ruta naval hacia América, Santa Cruz de La Palma en uno de los más importantes puertos del reino español. La isla siempre tuvo que enfrentarse al reto de comerciar con el exterior para alimentar a sus habitantes. Las mercancías fueron el azúcar y el vino, más adelante telas de seda o el tinte rojo obtenido de la cochinilla, incluso más adelante y hasta nuestros días, los deliciosos plátanos canarios, que en la actualidad son una de las ramas más importantes de la economía palmera, incluso más que el turismo. A lo largo de los siglos, muchos palmeros se vieron obligados a abandonar su hogar, debido a las malas perspectivas de futuro, emigrando a Centro y Sudamérica. Algunos volvieron después de hacer fortuna y construyeron en la isla casas y haciendas de estilo colonial. En la actualidad unas 80.000 personas viven en la isla, entre ellas numerosos residentes extranjeros e inmigrantes.